Ejemplo de éxito del programa de selección de Iberduroc
La ¨pata negra” es sin duda uno de los elementos más reconocibles y estrechamente vinculados al mundo del ibérico. Para cualquier consumidor, la referencia “pata negra” está directamente relacionada con el jamón ibérico y más allá de esto, este concepto se ha extendido a otros ámbitos empleándose como sinónimo de calidad excelente.
El color de la pezuña es, y ha sido durante décadas, uno de los elementos fundamentales en la selección de verracos duroc dedicados al cruce con ibérico. Solo los individuos que presentan color negro en la totalidad de sus pezuñas son destinados al cruce con cerda ibérica. Por ser un carácter tan importante, los programas de selección de líneas Duroc orientadas principalmente a producir animales destinados al cruce con ibérico, también han tenido en cuenta este criterio a la hora de seleccionar animales dentro de su población. Tanto las hembras de reemplazo como los machos usados para producir animales de raza pura, se seleccionan con pezuñas negras.

Al limitar la selección de animales a aquellos con pezuña negra, el progreso genético de la línea se ve comprometido, pues individuos con características interesantes para otros parámetros (infiltración de grasa, conversión, rendimiento de piezas, etc…) quedan inmediatamente excluidos de la selección.
Por otro lado, tras años de selección fenotípica en base al color de la pezuña, observamos que la frecuencia de animales con pezuñas despigmentadas no se reducía. Alrededor del 35% de los verracos y de las hembras de reemplazo eran descartados cada año por presentar áreas blancas en alguna de sus pezuñas. Esto demostraba que la selección realizada solo en base a criterios fenotípicos era muy ineficaz y como empresa dedicada a la selección, creemos que la forma correcta de afrontar los desafíos y necesidades en nuestros animales es por medio de soluciones genéticas.
En la literatura es posible encontrar ejemplos de estudios enfocados a caracterizar el componente genético que determina el color en razas porcinas, fundamentalmente con relación al color de la capa y de hecho se han identificado genes que están estrechamente ligados a la presencia de color como el gen KIT (Fontanesi y cols., 2010; Voβ y cols., 2022). Sin embargo, poco es conocido sobre el mecanismo genético que regula el color de las pezuñas.
Estimación de valor genético del color de pezuña
Para poder realizar la estimación de parámetros genéticos en primer lugar es necesario crear una base de datos sólida y de tamaño suficiente. Para ello se precisa una recogida de datos que se realice de forma sistemática, siempre con los mismos criterios, que deben estar bien definidos, y que todas las personas que participen en la recogida de datos hayan sido bien instruidas para ello.
La estimación de valores genéticos a partir de caracteres binomiales (si/no, blanco/negro, presente/ausente, etc…) es compleja y poco precisa. Por ello, para conseguir una mayor variabilidad, se determinó una escala donde se valoraba el tamaño de la superficie despigmentada en cualquiera de las pezuñas en función de lo cual se le asignaba un valor numérico. La presencia de áreas despigmentadas en una sola de las pezuñas del animal es suficiente para asignar un valor distinto al valor 4 (pezuña íntegramente negra).

Durante cerca de 2 años, se recogió la información sobre el color de pezuña en todos los animales evaluados en las granjas incluidas en el núcleo genético. Esto forma parte de un protocolo de evaluación exterior mucho más amplio donde también se evalúan la disposición de los aplomos, la conformación del animal o la presencia de defectos, entre otros aspectos.
Con la información recogida en algo más de 4.000 animales, se procedió a estimar el componente genético y qué influencia tiene en el color de las pezuñas.
El estudio reveló que, efectivamente, el color de la pezuña está regulado, de forma importante, por la genética del animal. Se estimó una heredabilidad moderada-alta para este nuevo parámetro genético (h2= 0.39 ± 0.06), lo que significaba que, si se incluye este valor genético (EBV_HCR) en el objetivo de selección de la línea Duroc, sería posible incrementar la frecuencia de animales con pezuñas negras en nuestra población.
Además, al comparar los valores genéticos estimados para el color de pezuña con el dato fenotípico de los animales (el color real observado en cada individuo), existía una correlación muy evidente. Los animales que presentaban pezuñas parcialmente blancas tenían también un valor genético más alto para este parámetro (EBV_HCR).

Además, también observamos que entre los animales que presentaban pezuñas íntegramente negras, podíamos encontrar tantos individuos con valor genético negativo como positivos para el color de pezuña. Esto explica porque la selección fenotípica, exclusivamente de animales de pezuña negra, no era eficaz para reducir la incidencia de animales con pezuñas despigmentadas.
Desde finales de 2021, el valor genético estimado de color de pezuña forma parte del objetivo de selección de línea duroc Iberduroc con el objetivo de incrementar los animales con pezuñas de color negro. Solo dos años de selección genética han sido suficientes para lograr un progreso muy notable (reducción de 0,6 puntos en el promedio de puntuación de color de pezuña en protocolo exterior de los machos de línea Iberduroc).

Esta mejora se ha traducido en un incremento muy destacado (> 30%) del número de machos con pezuña negra, que podrían ser destinados al cruce con ibérico, lo que permite aplicar una mejor selección atendiendo a otros caracteres de mayor interés como la infiltración y el rendimiento de piezas.

Previo a la introducción de un nuevo carácter en el objetivo de selección, siempre es preciso valorar la correlación genética entre éste y otros caracteres de interés. Por ejemplo, si existiera una correlación genética negativa entre el color de la pezuña y el porcentaje de grasa intramuscular, una selección destinada a aumentar el porcentaje de animales con pezuña negra podría acompañarse de una reducción en el contenido de grasa intramuscular en próximas generaciones. Evidentemente, esto no es deseable y siempre es necesario encontrar un equilibrio entre los distintos parámetros en los que tengamos interés en lograr una mejora. Sin embargo, en el caso del color de pezuña, no se han encontrado ninguna correlación negativa relevante con ningún carácter de interés. Este hecho, junto a la posibilidad de aplicar una mejor selección tanto en machos como en hembras, permite incrementar el progreso genético de la línea y acelerar el progreso para otros aspectos de gran importancia.

Conclusiones
El progreso genético observado en el ganado porcino (crecimiento, conversiones, prolificidad,etc…) en los últimos años, es el resultado del uso correcto de herramientas de cálculo de valores genéticos y de tecnología de vanguardia para la recogida de fenotipos más precisos así como al uso de nuevas herramientas como la genómica.
La estimación del valor genético del color de pezuña es una historia de éxito, un ejemplo de cómo a través de una selección genética adecuada, es posible mejorar de forma mucho más rápida y eficaz y cómo, en un plazo muy corto, ha sido posible aumentar de forma más que notable, la capacidad de selección de verracos “pata negra” para la producción de cerdos ibéricos cruzados.

Bibliografía
Fontanesi y cols., Genetic heterogeneity and selection signature at the KIT gene in pigs showing different coat colours and patterns. Animal Genetics. Vol 41. Issue 5. 2010
Voβ y cols., Roan coat color in livestock. Review. Animal Genetics. Vol 53. Issue 5. 2022.