Por Catalin V. Nicolaiciuc, Nutricionista Global
La genética porcina moderna ofrece oportunidades sin precedentes para mejorar la productividad. Sin embargo, estos avances solo pueden materializarse mediante estrategias de alimentación integrales que contemplen la salud ósea y la longevidad. En este contexto, el calcio y el fósforo juegan un papel fundamental.

Catalin V. Nicolaiciuc es nutricionista global en Topigs Norsvin desde hace más de una década. Posee una doble titulación de máster en Nutrición y Alimentación Animal Sostenible por la Universidad de Wageningen y la École d’Ingénieurs de Purpan. Ofrece asesoría nutricional integral a clientes en Asia, Europa Central y la península balcánica. Además, desarrolla y mejora documentación técnica, especialmente directrices especializadas de nutrición.
La salud ósea es clave para el rendimiento
¿Por qué es tan importante la salud ósea y cómo contribuyen el calcio y el fósforo?
Un robusto desarrollo del esqueleto es más que una buena práctica, en mi opinión. Sin él, los animales de alto rendimiento no pueden alcanzar su máximo potencial. El calcio y el fósforo son fundamentales para la salud ósea. Un suministro equilibrado y constante de ambos durante toda la vida es esencial para el crecimiento, desarrollo y mantenimiento de huesos sanos. Una ingesta insuficiente o una relación desequilibrada interrumpe la formación ósea, provocando esqueletos más débiles, problemas de rendimiento y bienestar.
Problemas comunes de salud ósea
¿Dónde suelen aparecer los desafíos relacionados con la salud ósea?
En mi experiencia, los problemas óseos suelen darse en tres etapas: cerdos de engorde (calidad de patas), primerizas (selección para la reproducción) y cerdas (desechos prematuros). Estos problemas recurrentes muestran la importancia de establecer una base esquelética sólida desde etapas tempranas. En los cerdos de engorde, enfocados en un crecimiento rápido, a veces se descuida sin querer la calidad de las patas. Durante el desarrollo de primerizas, la mineralización ósea adecuada es absolutamente esencial. De lo contrario, las patas no podrán soportar el aumento de peso ni resistir las exigencias fisiológicas de múltiples gestaciones y lactancias.
¿Cómo equilibrar el rendimiento y el bienestar?
Veo que la industria reconoce cada vez más estos problemas. No tiene sentido maximizar el crecimiento y la eficiencia alimenticia si los problemas en las patas impiden que los cerdos lleguen al peso de mercado. Por eso, siempre buscamos un equilibrio óptimo entre rendimiento y bienestar, para lograr excelentes resultados productivos, buen bienestar animal y una buena salud ósea.
Necesidades óseas específicas
¿Por qué las primerizas y las cerdas tienen necesidades óseas distintas?
El desarrollo de primerizas requiere un enfoque diferente al de los cerdos de engorde. Las primerizas son el futuro del plantel, por lo que su desarrollo debe priorizar huesos robustos, de buena calidad y que garanticen la longevidad, para que puedan sostener múltiples gestaciones y producir lechones sanos. Por ello, asegúrate de proporcionar suficiente calcio y fósforo en la proporción adecuada para optimizar el desarrollo óseo. También es importante prestar atención a la calidad ósea de las cerdas a lo largo de su ciclo reproductivo para fomentar su longevidad. Hay que tener en cuenta que durante la lactancia se moviliza calcio desde los huesos para producir leche, lo que puede reducir temporalmente la densidad ósea. Sin embargo, con una alimentación adecuada, las cerdas pueden reponer parte de esas reservas durante la gestación para prepararse para la siguiente lactancia.
Fitasa y vitamina D
¿Qué otros factores influyen además del calcio y el fósforo?
La salud ósea no depende únicamente de los niveles y la proporción de calcio y fósforo. Por ejemplo, he observado que el uso de fitasa tiene un gran impacto en la disponibilidad de minerales. Un exceso de fitasa puede llevar a una sobreestimación del calcio y fósforo disponible. Entonces, aunque en papel todo parezca correcto, puede aparecer una deficiencia. Por eso, hay que gestionar cuidadosamente los niveles de fitasa para optimizar la salud ósea. Además, la vitamina D es fundamental para la absorción y utilización del calcio, ya que asegura que el organismo del cerdo pueda usar eficazmente el calcio y fósforo disponibles para el desarrollo óseo. Asegúrate de que tus cerdos reciban suficiente vitamina D, ya que, sin ella, pueden ingerir minerales, pero no formar huesos fuertes y sanos.
No lo olvides
Mensaje clave
Creo que para optimizar la salud ósea se necesita un enfoque holístico que considere los objetivos productivos, equilibre la ingesta de calcio y fósforo (y su proporción), controle bien los niveles de fitasa y preste atención al papel crucial de la vitamina D. Si abordas cada uno de estos factores, podrás garantizar la salud, el bienestar y la productividad a largo plazo de tus cerdos.