MANEJO DE LA CERDA DE REEMPLAZO: ¿QUÉ ES LO QUE DE VERDAD IMPORTA?

Asegurar el desarrollo adecuado de una cerda de reemplazo es una estrategia a largo plazo para conseguir la mayor longevidad y productividad de la cerda híbrida moderna.

Por ello es fundamental tener un buen programa de recría para obtener de nuestros animales su mayor potencial, y esto abarca el cuidar de nuestras futuras madres ya incluso desde que son concebidas, hasta su primer parto (o segundo en caso de las líneas puras).

Como puede verse en la gráfica, hay diferentes fases críticas en el desarrollo de nuestra futura reposición que hay que tener presentes. A continuación, y de forma resumida, se darán unas las CLAVES PARA LOGRAR LA MEJOR CERDA DE REEMPLAZO.

  1. Los efectos de la camada de origen=seleccionar lechonas de más de 1kg de peso al nacimiento.

En esta fase es fundamental partir de un peso adecuado al nacimiento y garantizar una correcta ingestión de calostro. Pesar al nacimiento 1Kg o más supone mayor crecimiento en la pubertad y una mayor longevidad.

  • Crecimiento y peso a la primera cubrición=GMD > 650 g/día.

El momento más adecuado para la primera cubrición estaría en torno a los 235-245 días de vida y 160-175 kg de peso. Mayores pesos puede comprometer la tasa de ovulación e incrementar la mortalidad embrionaria temprana. Pesos insuficientes pueden afectar a la longevidad de la cerda, limitar la capacidad de criar camadas numerosas, y aumentar el riesgo de síndrome de segundo parto

Lo importante a priorizar en la primera cubrición, en caso de tener que hacerlo, sería considerar: Peso > edad > grasa dorsal > celos previos detectados. Un equilibrio óptimo de todos ellos es el mejor camino a una producción máxima.

  • Exposición al verraco=mostrar verraco a cerdas con 150-160 días de vida para reducir los días no productivos.

Se recomienda que la exposición sea a grupos de 10 a 12 cerdas, realizándose un contacto directo con el verraco durante 15 minutos de 1 a 2 veces al día, y que estos machos tengan al menos 10 meses de edad. Esta pauta de exposición detecta de forma fácil el 50-75% de las cerdas más fértiles.

  • Flushing=para incrementar la calidad de los oocitos.

En el caso de las primerizas, el flushing debe darse 10-14 días antes de la cubrición, esto tiene un efecto de restauración de la población de folículos, y el hecho de continuarlo hasta el día 10 post cubrición puede beneficiar la supervivencia embrionaria y la calidad del lechón nacido.

  • Ganancia de peso durante la primera gestación=asegurar un crecimiento de > 60 kg.

Un aumento de 60 kg en esta fase mejora las reservas corporales para la primera lactación y tiene un efecto positivo en el número de embriones viables y vitalidad del lechón al nacimiento.

  • Pérdida de peso en la primera lactación=prevenir la perdida de >6% de peso en primer parto.

Perder más de un 10% de peso en esta fase supone menos nacidos totales en el siguiente parto, ya que el tamaño del folículo y su supervivencia dependen de no perder mucho peso durante la lactación. A día 11 de lactación la cerda debería comer unos 6,5 kg con una camada de 12 lechones.

Tener todas estas nociones presentes será clave para obtener el mayor potencial de nuestras cerdas a lo largo de toda su vida productiva.

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