Selección para mejorar la caudofagia

Alrededor de 2023, el corte de rabos en los lechones se irá eliminando progresivamente en Holanda. En Europa, en algunos países ya se ha prohibido esta práctica o presenta grandes restricciones. Además, los códigos de bienestar animal en muchos países prohíben el uso rutinario de la práctica del corte de rabos. Por lo tanto, los productores de porcino tendrán que asegurarse que sus animales consiguen un buen rendimiento bajo la nueva normativa.  El conocimiento de esta ciencia es un desafío que está siendo abordado por Lisette van der Zande en la plataforma de investigación para la Rusticidad y el Bienestar Animal.

Descubriendo a los cerdos responsables

‘Los productores de cerdo cortan los rabos a los lechones para prevenir la mordedura de rabos cuando son mayores’, explica Lisette. ‘Las pérdidas económicas de las mordeduras de rabo son muy significativas para el productor. Puede llevar a tener mayor morbilidad, mortalidad, reducción de la tasa de crecimiento y decomisos de canales en el matadero. ’La dificultad para los investigadores es que, mientras que identificar a las víctimas que han sufrido mordedura de rabo resulta muy fácil debido a las heridas, los animales que causan el problema, los «mordedores’’, son mucho más complicados de detectar. Sin grabaciones de vídeo ni observación no es posible conocer qué cerdo del corral es el responsable. Es, por lo tanto, un carácter complicado de aplicar en la selección genética.

Para su trabajo usó un conjunto de datos de cerdos comerciales Topigs 20 x Tempo y su interés se centró en intentar encontrar los caracteres que ayudarían a identificar los cerdos responsables del comportamiento de morder. «La mordedura de rabos no está ligado a un comportamiento agresivo de los cerdos. Es más un comportamiento exploratorio, y por tanto otros métodos publicados para evaluar el nivel de lesiones en los animales no eran útiles para nuestro estudio’, explica Lisette. ` Por el contrario, decidimos centrarnos en los metabolitos de los cerdos’

El nivel de serotonina es un indicador

Lissette y sus compañeros Pramod Mathur, Egbert Knol y Naomi Duijvesteijn, se animaron al ver los que resultados indicaban que los niveles de serotonina podían ser un factor indicativo probable para el comportamiento de la mordedura de rabos. ‘En humanos estamos familiarizados con la serotonina como un neurotransmisor que está correlacionado con nuestro sentido de la felicidad’ explica Lisette. `De manera similar, los niveles de serotonina están relacionados con la depresión y el comportamiento obsesivo en seres humanos y el picoteo de plumas, un comportamiento destructivo similar en aves’

El trabajo de la genómica sugiere que podemos seleccionar aquellos animales con bajos niveles de serotonina en las poblaciones de Topigs Norsvin. «Esto nos conducirá a que los clientes noten una reducción significativa de mordeduras de rabos en el futuro’, predice Lisette; “y esto, junto con las mejoras en el ambiente y las instalaciones, con suerte dará como resultado la eliminación del comportamiento de mordeduras de rabos”.

El proyecto se está llevando a cabo está a día de hoy en la población del núcleo de Selección de Paradise Valley, en Winnipeg, con datos en 12,000 lechones destetados. Estos datos aportarán al equipo de investigación información suficiente para ver el impacto de distintos factores tales como peso al nacimiento, sexo y el tamaño de la camada en la incidencia de mordeduras de rabos.

Esto ayudará a mejorar el conocimiento sobre caracteres que históricamente han sido difíciles de abordar a nivel mundial, pero que ahora pueden beneficiarse de las herramientas genéticas disponibles en Topigs Norsvin.

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