AIM Ibérica presenta una parte de su trabajo sobre la reducción de antibióticos en la industria porcina

La cantidad de antibióticos presentes en una dosis es pequeña, pero obligatoria y no despreciable. La normativa europea obliga a la adición de antibióticos a los diluyentes de semen porcino antes de su aplicación para inseminación artificial para el comercio intracomunitario. Eso significa que anualmente se aplican entre 1 y 6 toneladas de antibióticos a través de la inseminación artificial.

En 2014 comenzó en España una iniciativa para la reducción de antibióticos en la industria de producción cárnica, llamada Plan Nacional de Resistencia a los Antibióticos (PRAN) siguiendo una directiva de la Comisión Europea. Este programa, de adhesión voluntaria, ha logrado junto con la voluntad de las empresas, los veterinarios y la sociedad, una reducción del 58,8% del uso de antibióticos hasta 2020.

Paralelamente, en AIM Ibérica, la marca de inseminación de Topigs Norsvin, establecimos tres líneas diferenciadas de lucha contra la resistencia a antibióticos: la primera, enfocada a la reducción y eliminación del uso de antibióticos inyectables y orales en nuestros establos. La segunda, enfocada al control y reducción de antibióticos en los diluyentes con los que trabajamos. Y la tercera, enfocada a promover investigación y desarrollo sobre nuevas técnicas alternativas al uso de antibióticos en los diluyentes.

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